miércoles, 30 de noviembre de 2016

LO QUE ESTÁ EN JUEGO SON VUESTROS HIJOS.

El pasado 28 de noviembre pude asistir a una charla sobre “diversidad sexual y de género” destinada a padres de alumnos de un colegio público de la Comunidad de Madrid. Participé con permiso del colegio. La sesión fue impartida por la Fundación Daniela (www.fundaciondaniela.org). A continuación sintetizo lo escuchado en la charla, y mis conclusiones. 

1. Definiendo conceptos. Los primeros minutos estuvieron dedicados a clarificar los términos. Se nos explicó que las personas tenemos distintas orientaciones del deseo sexual: heterosexual (“que es la más conocida”), homosexual, bisexual, pansexual y asexual. Curiosamente la diapositiva estaba ilustrada con una foto de la bandera arcoiris. Las distintas orientaciones se trataban -por supuesto- en rango de igualdad, aunque unas sean más “conocidas” que otras.


2. Después se habló de roles y expresión de género. Según los ponentes, se trata de “construcciones sociales”, porque las cosas “no son de chicos o chicas”. Estuve a punto de levantar la mano y preguntar “¿no creéis que el hecho de que a las niñas les guste muchísimo más que a los niños jugar con muñecos de bebés puede tener que ver con el hecho de que las mujeres pueden dar a luz bebés y los hombres no?” No quise interrumpir. Los conferenciantes terminaron diciendo que estamos ante estereotipos. Y es cierto que los hay, pero por debajo hay más cosas que puras construcciones sociales. 


3. Llegó el momento de definir el “sexo”. Se formuló brevemente los ámbitos a los que hace referencia: cromosomas, gónadas, genitales, morfología, hormonas. La imagen que acompañaba era rara. La mujer (XX), el hombre (XY) ambos con aire sombrío, y en medio una figura más sombría aún. En esta diapositiva se detuvieron poco. A la ideología de género le incomodan las realidades objetivas. La genética es tozuda. No se mencionó que la configuración genética (XX o XY) está presente no sólo en los órganos sexuales, sino EN TODAS LAS CÉLULAS DE LA PERSONA. Se detuvieron más en hablar de los casos intersexuales, en los que hay una alteración de la configuración XX o XY. Ciertamente los hay. Son excepcionales, una anomalía genética, aunque ellos no lo expresaron así.


4. Llegamos a la identidad de género. Aquí nos dijeron que tenemos derecho a ser lo que somos… y que lo que somos lo decidimos nosotros. Que es un “SENTIMIENTO INTERNO” y a la vez que “está en el cerebro”. ¿Qué hay más variable en las personas que el sentimiento? ¿Cómo hacer depender la identidad -lo que uno es- de lo que uno siente? Un cacao. Se puede ser hombre, mujer, o identidad no binaria: agénero, género fluido, género neutro, y puntos suspensivos. Esto está abierto. Tu cerebro es DIOS. Si dices que no eres nada, pues eso eres, y así te tienen que tratar. Y el que te diga que algo debes ser… es un intransigente. Los de género fluido fluctúan entre hombre y mujer, no sé sabe muy bien cómo y por qué. Y los neutros… pues eso. Y los puntos suspensivos es porque puede haber más combinaciones. Como no hay verdad ni mentira en esto, pues a gusto del consumidor. 


5. Luego vienen las personas Trans*. El asterisco creo que significa que es un término paraguas en el que pueden caber muchas cosas. La definición es “aquellas personas que no se identifican con el género asignado al nacer”. Este concepto -“sexo asignado”- es importante. Te lo dicen desde fuera. No importa que tu genética y tu anatomía sean masculinas, te lo asignan desde fuera, así, superficialmente…  Aquí es donde se afirmó que “hay niñas con pene, y niños con vulva”. Lo cierto es que encontramos casos excepcionales en los que hay contradicciones entre el dato genético y el anatómico. A veces hay dos órganos sexuales, o ninguno. La novedad del plantemiento de género consiste en no llamar excepcional a lo excepcional, sino llamarlo normal, tan normal como lo demás. Y aquí es donde se falsea la realidad, y lo falso nunca es bueno.


6. Por eso, como se ve en la diapositiva, no podemos saber si un ser humano es niño o niña… hasta que hable y lo decida. Insistieron aquí en una de las conclusiones -a mi parecer- más graves: que es en torno a los 4 años cuando la persona decide su identidad sexual… Sí, la decide. Sí, a los 4 años. Por eso, insistían, conviene formar en estos temas LO ANTES POSIBLE… Aquí sí intervine. Les dije que a los 4 años somos conscientes de pocas cosas, y dudo que nos planteemos la identidad. Apunté que -tal vez- los pequeños que -por los motivos que fuera- tuvieran alguna dificultad en su desarrollo quizá se preguntaran cosas… Pero la experiencia común no es que un niño o niña de 4 años se pregunte quién soy o quién quiero ser. Simplemente, es lo que es. 


7. Como se trata de ser inclusivo -o sea, de incluirlo todo- hay que cambiar el lenguaje. Por eso aparecen las “x”. No son niños o niñas, sino “niñxs”, y aquí cabe todo. Pronunciar no se puede pronunciar, pero no pasa nada. Lo importante es que la ideología se plasme en el lenguaje. Cambia las palabras para cambiar el pensamiento; cambia el pensamiento y cambiaras a las personas. Sencillo y eficaz. Y peligroso. 


8. Llegamos a la diapositiva de los “mitos”. “Una persona sabe si es hombre o mujer cuando madura”. Los profesionales de la Fundación Daniela afirmaron que esto es un mito, o sea, que es falso. En el turno de intervenciones aludí al estudio de este año desarrollado por la Asociación Americana de Pediatría en el que -a partir de sus estudios científicos- se afirma que “el 98% de los chicos y el 88% de las chicas que experimentan alguna confusión en su identidad sexual aceptan naturalmente su sexo biológico después de la pubertad”, o sea, cuando maduran. (aquí el estudio titulado “La ideología de género daña a los niños: https://www.acpeds.org/the-college-speaks/position-statements/gender-ideology-harms-children Traducción en español al final del texto) Al terminar mi objeción, la respuesta que me dieron fue “es una opinión más…” En este apartado también se afirmó que las personas transexuales no tienen por qué operarse para adecuar su cuerpo a su identidad sentida. Se puede ser hombre o mujer, u otra cosa -agénero, o neutro, o intersexual- y tener los órganos sexuales que se quiera. Cada uno es su propio creador. 


9. “Lo natural es ser diversx”. No es una errata. Lo escriben así. Y no, no se refieren a que cada persona es única e irrepetible -que eso ya lo sabemos; que Dios es muy creativo y no hay dos moldes iguales-. A lo que se refieren es a que no hay norma ni excepción; que no hay naturaleza de las cosas, sino sentimiento, deseo, y la decisión omnipotente de cada sujeto de ser lo que le dé la gana. De hecho afirmaron: “lo que es normal nos lo hemos inventado nosotros”… Y según los conferenciantes, la forma de querer a las personas es decirles que sí, que muy bien, que tienen razón… Y si les dices “me parece que te equivocas”, significa que no las quieres, que no las aceptas, que no eres inclusivo.


10. En el turno de preguntas se les planteó cuán científico era el planteamiento expresado por ellos a lo largo de su charla. La respuesta fue: “tan científico como quien defienda otra postura”. 

11. Esta mirada sobre la persona y la sexualidad es la que transmitieron por la mañana a los niños de 10 y 11 años del colegio. Lo hicieron a través de una dinámica, en la que les preguntaban -entre otras cosas- si “lo normal es que a los chicos les guste las chicas y viceversa” y “si una chica lo es porque tiene cuerpo de chica”. Después de que los alumnos se posicionaran sobre dichas afirmaciones, los coordinadores les daban “la respuesta correcta” (palabras literales del guión). A la vista del planteamiento hecho, ya sabemos qué respuestas les han dado. En la sesión formativa a los niños también se les mostraba un vídeo o se les contaba un cuento. Desconozco qué contenido se les mostró. Quizá fue el vídeo que nos pusieron a los mayores, en el que un papá acaba yendo al colegio vestido de mujer para recoger a su hija… Aquí el videoclip:



Conclusión.

Se están impartiendo -y desgraciadamente se van a impartir en el futuro- sesiones formativas sobre “diversidad sexual y de género” a niños y adolescentes que en realidad son “deformativas”. Basadas en la ideología de género, sin base científica, con afirmaciones falsas, “perjudican a los niños”, como afirma sin ambages la Asociación Americana de Pediatría (estudio mencionado arriba). 

Las sesiones son impartidas además por fundaciones y colectivos que asumen absolutamente la ideología de género -como se puede ver en la web de la Fundación Daniela- y que forman parte del movimiento LGTBI. En el caso de la citada fundación, el coordinador se define como “activista LGTB”. Quizá haya padres y madres que -como yo- respeten a las personas de ese movimiento, pero no compartan sus planteamientos, y prefieran que la educación a sus hijos sea impartida desde otra perspectiva. 

Para aquellos padres y madres que desean educar a sus hijos desde la mirada del humanismo cristiano, comparto con ellos las palabras preocupadas y claras que el Papa Francisco ha pronunciado al respecto. Nos ha mostrado diáfanamente -siguiendo la tradición cristiana- que el creyente ama y acoge a toda persona, pero eso no implica aceptar todos los planteamientos y opciones de la misma. Cito al terminar el artículo las referencias fundamentales del Papa sobre este tema. 

Y termino. El artículo 27.3 de la Constitución española consagra el derecho de los padres/madres a que sus hijos reciban la educación religiosa y moral conforme a sus propias convicciones. Antes que la Constitución, el propio derecho natural concede a los padres la custodia y decisión de cómo educar a sus pequeños. En toda esta cuestión, LO QUE ESTÁ EN JUEGO SON VUESTROS HIJOS. Su desarrollo, su vocación, su vida, su felicidad. Es hora de tomar decisiones. Es hora de formarse en la verdadera afectividad y sexualidad humana, tan hermosamente iluminada por la fe cristiana, para ser vosotros quiénes enseñéis vuestros hijos a conocerse, a vivir y a amar. Es hora de exigir en las escuelas que no se den planteamientos ideológicos contrarios a vuestras convicciones. Es hora de dejar la pasividad y de proponer vuestra mirada a todos, para que todos puedan beneficiarse de ella, y se construya una sociedad donde el respeto se fundamente en las verdades, no en las ideologías. Para todo ello, contáis con el Señor, con la Iglesia, con mucho apoyo, con miles de testimonios, y con la torpeza y oraciones de este pobre servidor. 




Anexo 1. 
Algunas citas recientes del Papa sobre la ideología de género.



Encíclica Laudato sii nº 155.

“La aceptación del propio cuerpo como don de Dios es necesaria para acoger y aceptar el mundo entero como regalo del Padre y casa común, mientras una lógica de dominio sobre el propio cuerpo se transforma en una lógica a veces sutil de dominio sobre la creación. Aprender a recibir el propio cuerpo, a cuidarlo y a respetar sus significados, es esencial para una verdadera ecología humana. También la valoración del propio cuerpo en su femineidad o masculinidad es necesaria para reconocerse a sí mismo en el encuentro con el diferente. De este modo es posible aceptar gozosamente el don específico del otro o de la otra, obra del Dios creador, y enriquecerse recíprocamente. Por lo tanto, no es sana una actitud que pretenda «cancelar la diferencia sexual porque ya no sabe confrontarse con la misma»”




Exhortación “Amoris laetitia” nº 56.

“Otro desafío surge de diversas formas de una ideología, genéricamente llamada gender, que «niega la diferencia y la reciprocidad natural de hombre y de mujer. Esta presenta una sociedad sin diferencias de sexo, y vacía el fundamento antropológico de la familia. Esta ideología lleva a proyectos educativos y directrices legislativas que promueven una identidad personal y una intimidad afectiva radicalmente desvinculadas de la diversidad biológica entre hombre y mujer. La identidad humana viene determinada por una opción individualista, que también cambia con el tiempo»[45]. Es inquietante que algunas ideologías de este tipo, que pretenden responder a ciertas aspiraciones a veces comprensibles, procuren imponerse como un pensamiento único que determine incluso la educación de los niños. No hay que ignorar que «el sexo biológico (sex) y el papel sociocultural del sexo (gender), se pueden distinguir pero no separar»[46]. Por otra parte, «la revolución biotecnológica en el campo de la procreación humana ha introducido la posibilidad de manipular el acto generativo, convirtiéndolo en independiente de la relación sexual entre hombre y mujer. De este modo, la vida humana, así como la paternidad y la maternidad, se han convertido en realidades componibles y descomponibles, sujetas principalmente a los deseos de los individuos o de las parejas»[47]. Una cosa es comprender la fragilidad humana o la complejidad de la vida, y otra cosa es aceptar ideologías que pretenden partir en dos los aspectos inseparables de la realidad. No caigamos en el pecado de pretender sustituir al Creador. Somos creaturas, no somos omnipotentes. Lo creado nos precede y debe ser recibido como don. Al mismo tiempo, somos llamados a custodiar nuestra humanidad, y eso significa ante todo aceptarla y respetarla como ha sido creada.”   




Diálogo del Papa en Cracovia con obispos polacos. Julio 2016.

“En Europa, América, América Latina, África, en algunos países de Asia, hay verdaderas colonizaciones ideológicas. Y una de estas – lo digo claramente con nombre y apellido – es el 'gender'. Hoy a los niños – a los niños – en la escuela se enseña esto: que cada uno puede elegir el sexo. ¿Por qué enseñan esto? Porque los libros son los de las personas y de las instituciones que dan el dinero. Son las colonizaciones ideológicas, sostenidas también por países muy influyentes. Y esto es terrible.”


martes, 11 de agosto de 2015

DE ÁVILA, TERESA, LA IGLESIA Y EL SEÑOR



De todo esto quiero hablar en estas líneas. Porque todo ello ha acontecido el pasado fin de semana en el Encuentro Europeo de Jóvenes. Ha sucedido en Ávila, en torno a santa Teresa, en el seno de su Iglesia, con el cuidado de Dios. 



El grupo aventurero formado por catorce miembros partió de Ciempozuelos el viernes 7 a media tarde. El destino era Narrillos de San Leonardo, apenas a 4 kilómetros de las murallas abulenses. Allí nos esperaban Adolfo y Caty, los primeros rostros de la Iglesia madre que acoge a sus hijos. Recibir a catorce en casa es mucho recibir. Pero quien tiene el corazón grande lo tiene más fácil; parece que sale solo. 






Una vez instalados -chicas en la buhardilla, chicos en la huerta- nos dirigimos a la ciudad. Allí nos aguardaban varios miles de jóvenes venidos de toda España que se disponían a… pasarlo en grande. Música disco y de pachanga sorprendió a más de uno, que creía que ser cristiano y divertirse de verdad eran incompatibles. Y nada de eso. Fiestón con mucha alegría y nada de sustancias añadidas. El humorista Santi Rodríguez nos dejó la sonrisa en los labios; El P. Damián combinó pop actual y cantos espirituales; Merche hizo las delicias de los asistentes… Y la cosa seguía, pero nos retiramos. El sábado prometía, y había que descansar. La noche -más fresquita para ellos que para ellas- pasó rápido. La mañana nos aguardaba.




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El sábado 8 nos tenía reservados muchos regalos. Después de un aseo de campaña y un desayuno ligero regresamos a las murallas. La Iglesia de Santiago nos abrió sus puertas, y en ella D. Demetrio Fernández, Obispo de Córdoba, se dirigió a los jóvenes que llenaban la Iglesia con claridad y hondura. Nuestros muchachos no están acostumbrados a escuchar a doctores en teología, pero a d. Demetrio le entendieron. La catequesis por grupos que siguió a las palabras del Obispo así lo demostró, pues los chicos fueron sacando todos los temas tratados: La oración según santa Teresa en sus varias modalidades; la importancia de elegir bien los amigos; el valor del cuerpo y la sexualidad; La vocación y la misión de María en la historia, y la de la mujer, y la de cada uno…








La Misa puso el colofón a la mañana, pues pudimos comulgar a Aquel de quien Sta Teresa y d. Demetrio nos habían hablado tan hermosamente. Y de la Misa a la mesa… o en este caso, al césped. En uno de los jardines de Ávila encontramos el lugar perfecto para comer nuestros bocadillos, mientras dos de nuestros jóvenes -mitad por la emoción, mitad por el pavo- paraban a cuantos se cruzaban para espetarles un simpático “Sonríe, Dios te ama”. Yo les reté a que lo hagan en Ciempozuelos, con sus amigos… Ya veremos si se atreven.




La tarde -después de un café y un juego de mesa- nos regaló un bellísimo taller de oración de la mano de las Agustinas de la conversión. La dulzura de sus voces, y sus rostros, y sus gestos. La convicción de sus miradas. Sus hermosos cantos, la verdad de sus palabras, de sus vidas… Cada parte y el todo. Fueron 90 minutos de estar con el Señor, de aprender a estar con Él, de buscarle, de alabarle, de gozarle… Para unos cuantos, también de llorarle.




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El convento de San José -primera fundación de la reforma teresiana- nos esperaba. Una de las jóvenes de nuestro grupo nos dio una somera explicación del edificio, su historia y su importancia. Un gentil voluntario y una sencilla representación teatral complementaron el marco, para ser conscientes de la relevancia de aquel primer palomarcico. Y que todo empezara con cuatro monjas no deja de ser llamativo. Dios hace las cosas a lo grande, pero le gusta hacerlo a partir de lo pequeño. Es su estilo.



La Casa de la Santa y la Feria de las vocaciones completaron el itinerario intramuros. En este último lugar los jóvenes pudieron gustar someramente la formidable creatividad del Espíritu Santo, que regala carismas a su Iglesia para embellecerla y capacitarla a fin de que sirva el mundo… Este mundo difícil al que Dios ama. La tarde concluyó en el magno monasterio de la Encarnación, con sus 500 años de historia a la espalda, algunos de ellos bajo la guía de santa Teresa. 




Y llegó la cena -sencilla pero no menos necesaria- y después la vigilia de oración. Ésta se compuso a partir de palabras de santa Teresa, con la imagen de la santa realizada por Gregorio Fernández de fondo, y un crucifijo “muy llagado” que la acompañaba; Después, el fuego de las velas, o la luz de los móviles en su defecto; el Evangelio, el silencio y los cantos, las acertadas palabras de Mons Novell y el santísimo Sacramento al final; éstos fueron los elementos. Y los jóvenes permanecieron dos horas en oración en el mismo lugar donde la noche anterior saltaban y gritaban. Así, creo yo, debe ser la cosa: jóvenes para divertirse a tope, jóvenes para estar con Dios más a tope. La vigilia terminó más allá de medianoche, y el sueño nos esperaba.



Con la Eucaristía dominical pusimos la guinda al Encuentro. La invitación a estar unidos al Señor, a alimentarse del “Pan de Vida”, a celebrar con la Iglesia, a salir al encuentro de los hermanos…  Es decir, la invitación a imitar a santa Teresa en su amistad con Cristo fue la conclusión más lógica, la que ahora toca renovar cada día. 



Esta es mi crónica somera del Encuentro Europeo de Jóvenes. Apenas he mencionado la multitud de pequeños encuentros que jalonaron el fin de semana, y que hicieron verdadero el nombre del evento. Tampoco me he detenido a relatar las experiencias interiores de los peregrinos de Ciempozuelos… Creedme si os digo que han sido más hermosas aún que las que apenas he descrito. Las mejores cosas quedan entre el alma y Dios. Y a veces uno tiene el privilegio de ser testigo de ello… e instrumento. Gloria a Dios. 






Todo esto -y mucho más- sucedió en Ávila, en torno a santa Teresa, en el seno de su Iglesia, bajo la mirada del Señor. En este escenario sólo pueden acaecer experiencias así, y las más bellas que se quedan por contar. Quizá en el próximo Encuentro… 


miércoles, 31 de diciembre de 2014

SINCERAMENTE AGRADECIDO, SERENAMENTE PREOCUPADO.

Para los cristianos cada año tiene una marca indeleble de nuestro Señor. Está tan presente, y a la vez tan escondida, que apenas reparamos en ello. El dígito del año en cuestión nos remite a la encarnación del Hijo de Dios, al momento de su nacimiento. Y desde entonces, lo temporal ha sido asumido y abrazado por lo eterno, de tal modo que podemos vivir cada instante en plenitud uniéndolo al Señor del tiempo y la eternidad. Por eso celebramos un nuevo año y agradecemos el que termina: porque han sido -y serán- regalos de Dios para llevarnos a Él.



El 2014 ha rebosado de Sus dones. La pena es que vivimos tan rápido que con dificultad asimilamos suficientemente lo que nos concede. En mi caso hay una doble circunstancia que acentúa este limitación: soy sacerdote y soy primario. El primer elemento implica que cada semana, cada jornada, está llena de las huellas de Dios, plasmadas en una sencilla y hermosa Eucaristía, en una sincera confesión, en una reconciliación familiar, en una conversación esperanzadora, en una conversión, en muestras constantes de fe, esperanza y amor… Lo de ser primario implica que vivo el momento con gran intensidad, pero que me cuesta que las experiencias dejen su huella en mí. Vamos, que de vez en cuando repaso mi Facebook y digo: “anda, es verdad, si me pasó esto que fue estupendo…” Y con otras muchas realidades, más profundas y valiosas, que uno no comparte en Redes Sociales, también me sucede. Espero que en el Cielo tengan un archivo con todas ellas, porque me encantará revivirlas, si Dios tiene a bien acogerme en su Reino.



Con todo esto, 2014 ha sido el año en el que he recibido Ejercicios Espirituales de mes, a imagen de la experiencia original que ideó san Ignacio de Loyola. Un regalazo de Dios. Ha sido el año de comenzar mi colaboración en el micro espacio de Radio Nacional “Alborada” para dar los buenos días a España desde el Cerro de los Ángeles una semana al mes. Junto a ello, he continuado la labor de difundir tanto bien que siembra el Señor por medio de los espacios religiosos de Cope y mi querido “Rompiendo Moldes” de mi querida Radio María. Es periodismo, es comunicación, pero es mucho más: es comunión, es alegría, es evangelización… es estupendo (espero que los oyentes piensen lo mismo…)




2014 ha sido el año del iCongreso de iMisión. Aquí la cosa es ponerle “i” a todo ; ) En realidad no es la “i” lo que hace muy hermoso este proyecto, sino que es el Señor encarnado en su Iglesia, que es Su Cuerpo, Su Esposa, su Presencia en medio del mundo. iMisión es otro regalo. Es el deseo de Dios de vivir en los hombres y darles vida lo que nos hace -primero- acoger el don y -después- compartirlo; en nuestro caso en este espacio vital que se llama internet, y que cada vez es más vital y más espacioso. Pues allí hemos querido plantar la semilla, compartir el Evangelio, y resulta que había mucha gente deseando hacerlo, y nos hemos lanzado. Recientemente hasta nos han dicho “¡Bravo!” desde la Conferencia Episcopal, y hemos tenido nuestros minutos de gloria (en realidad horas) en Twitter, con un hermoso Trending Topic a favor de nuestros hermanos cristianos perseguidos y desplazados en Irak.  








2014 ha sido el primer año completo en la Parroquia de Ciempozuelos. Y ha habido muchas cosas, cito algunas: El Centenario de la muerte de san Benito Menni -Hno de san Juan de Dios-, cuya biografía he leído este verano, y estoy esperando que hagan la película de este gigante de la caridad. El 150 aniversario del inicio de la obra en favor de las mujeres en prostitución llevada a cabo por las Oblatas del Santísimo Redentor, fundadas también en Ciempozuelos, al igual que las Hospitalarias del Sagrado Corazón, hijas espirituales de Menni. La llegada desde Argentina de las religiosas Mater Dei para habitar el antiguo convento de las Clarisas. Han llegado seis religiosas pero parecen sesenta… En realidad hablar de la pastoral en la Parroquia de Ciempozuelos me llevaría mucho, hablar de la entrega de sus sacerdotes, de la generosidad y entrega de sus catequistas, voluntarios, visitadores… el testimonio de sus hermandades, la fuerza de las comunidades neocatecumenales, la fe de los enfermos que visitamos, y la conformidad de los ancianos que visitamos en las residencias; la esperanza de las familias que viven el Evangelio, y la alegría de los tantísimos niños y adolescentes que acuden a nuestras catequesis… fecúndalo todo Señor.



2014 ha sido el año de casar a buenos amigos, de bautizar a hijos de buenos amigos, de retomar el contacto con viejos amigos, de luchar por querer más y mejor -aunque sea en la distancia- a los Grandes Amigos, aunque no siempre sabe uno… Dar la bienvenida a este mundo a Juan ha sido una doble alegría: la común por todos los niños, y la que implican las extraordinarias circunstancias en las que ha logrado llegar hasta aquí. Vamos, lo que llamamos milagros, o casi. Gabi, Jorge Jr, Mauro, Rocío, Delia, Leonor… bienvenidos. Cuánto bien nos hacéis!






2014 ha sido el año de la foto de la chica del Atleti rezando, por el que nos hicimos medio famosos los dos; bendita anécdota por la que he conocido ha una chica fenomenal, y ella un poco más a nuestro Señor. Ha sido el año de acompañar a una Ovejilla excepcional, que le falta mirarse como le mira el Pastor. Ha sido el tiempo de ver ordenar diáconos y sacerdotes a jóvenes muy valiosos y muy queridos. Miguel, Edu, Teo, Josema, Tin, Merino, Dani, Joe, Andrés y Carlos. ¡Qué grandes! Qué bien que el Señor sigue dando obreros a su mies. ¡Ojalá sean muchos y santos! Ha sido el momento de ver llegar a mi abuela a los 90, y celebrar tantos años, tanta vida, y tanto amor. Ha sido también la ocasión de ser por vez primera padrino de Confirmación, con la alegría y responsabilidad que ello conlleva… y que espero sea para bien de Sonia.




Por último, ha sido el año de decir adiós -es decir, de poner en manos de nuestro Creador- a personas muy valiosas. La última, la más reciente, Cristina Altieri. Una mujer de una alegría y una fuerza arrebatadora, a la que Dios ha ido atrayendo hacia sí, y haciéndola semejante a Él por el amor. Conforme crecía en fe el cáncer la iba debilitando. Venció la fe, aunque no perdió el cáncer. En Cristo ponemos nuestra mirada y a Cristina, y a su esposo hijos y amigos. En Cristo nos ponemos todos.



Si alguno ha llegado pacientemente hasta este punto del texto, sabrá por qué se titula “sinceramente agradecido”. Sobran motivos para dar gracias a Dios, y a tantas personas, por este año 2014, y eso que estoy seguro de que me he dejado un montón de cosas en el tintero. Por tanto, por todo, gracias Señor. 

Los motivos de mi “serena preocupación” los tengo que dejar para otro momento, pues la cena de Nochevieja espera. Los 108.690 abortos legales en España en el 2013 -recientemente publicados- son otros tantos motivos de indignación y tristeza. Pero no son los únicos. La indiferencia de tanta gente ante este tema -¡TANTA GENTE BUENA!- hiere el corazón. También el silencio o la pasividad ante la persecución -por no decir exterminio- de cristianos en Siria, Irak, Nigeria, China, Korea… allí donde la ideología marxista-atea o el islamismo radical imponen su ley. Pero también me preocupan -¿más que los “Podemos”?- los “prosistema” idólatras del mercado que envenenan con la ideología de género -y todo lo que conlleva- mentes y corazones de niños, jóvenes y adultos por medio de leyes y “circo”, que se puede traducir en “sálvames” y decenas de formatos clónicos. Vivir en este ambiente de cultura superflua e individualista no nos va a salir gratis. Ya estamos viendo su coste en la familia, en la nación o en la educación, pero la factura no ha terminado...  



Sin embargo, lo que me preocupa de verdad es la respuesta auténtica que pueda dar la Iglesia a este mundo que se rompe y que rompe a la persona. Y que no es automática, sino que depende de la libertad, verdad, fe y entrega valiente con la que los cristianos respondamos a las circunstancias presentes, que son de traca. Ojalá estemos a la altura. 




El que ha estado a la altura -“ayer, hoy y siempre”- es Jesucristo, Rey del tiempo y la eternidad. Por eso mi preocupación -a pesar de todo- es serena. A Él le damos la gloria en el 2014, en el 15, y por los siglos de los siglos. 

Amén.


Santo y feliz 2015, Año de la Redención.