viernes, 30 de agosto de 2013

NADA SE PIERDE


Me cambian de parroquia. Mañana 1 de septiembre comienzo mi tarea pastoral en Ciempozuelos, y dejo atrás tres años de trabajo en Virgen Madre, en Leganés. No es ni un ascenso ni un descenso, ni un premio ni un castigo, que es como a veces -desde fuera, sin entender, aunque sin mala voluntad- se tiende a valorar estos cambios. En realidad, forma parte de la dinámica sacerdotal: cuando uno es Ordenado, se consagra a Dios en su Iglesia, y por tanto, ya no se pertenece, por lo menos no del todo, o no debería. Y entonces te pueden enviar a servir al Pueblo de Dios allá donde sea necesario. Y esto es, en esencia, lo que ha ocurrido.


Se lo explicaba hace unos días a un feligrés de Leganés. Le decía “pues el Señor me envía a un nuevo lugar”. Y él replicaba: “el señor... El señor obispo quieres decir”. Así que yo apostillé: “bueno, los dos: el Señor, a través del señor Obispo”. Porque desde que hace alrededor de diez años comenzara la aventura vocacional -eso que puede sintetizarse en una convicción-impresión-certeza de que Dios te llama a una relación/misión especial, y que uno responde a ello cada día en el seno de su Iglesia- tengo la seguridad (podría añadir que tengo la experiencia) de que es Dios el que está detrás de todo, aunque ciertamente delante de todo aparezcan siempre personas o circunstancias que Él dispone. Vamos, que creo en la Providencia de Dios, en eso de que Él nos acompaña, de que interviene en la Historia y en mi historia.



Mirar hacia atrás ahora significa recordar decenas de regalos que de lo Alto he recibido en Leganés. El primer año en la vida sacerdotal es muy importante, y yo lo he vivido en Virgen Madre. Aquí he aprendido a celebrar Misa, me he iniciado en la Confesión, en la predicación, en acompañar en el duelo de la muerte, en el dolor de la enfermedad, en las dificultades de la vida... También en gozar con esa existencia que se abre paso en los pequeños bautizados, en la alegría de la infancia que se acerca a recibir a Cristo Sacramentado, en la ilusión de los jóvenes que empiezan a sentir el timón de sus vidas en sus manos y descubren el apasionante horizonte que ante ellos les presenta Jesús. O ese punto de inflexión vital que significa el matrimonio para muchos, y al que uno asiste como testigo de excepción, y que es una gran promesa, que he comprobado que el Señor cumple, si le invitan no sólo a la Boda, sino también al hogar.



Mirar atrás ahora supone traer a la memoria multitud de personas y acontecimientos. Por su envergadura e intensidad, la JMJ de Madrid se lleva buena parte del “disco duro”. Los meses de preparación, la coordinación-comunión con tanta buena gente de Leganés -los voluntarios de las parroquias, la gente del Ayuntamiento, directores de colegios e institutos...- aquella semana de órdago acogiendo a 6.000 peregrinos a la vez que acompañábamos a nuestros jóvenes en las diversas celebraciones. Los Scouts de Europa, los peregrinos indonesios, malteses, argentinos, cordobeses, riojanos... El increíble grupo de Toulousse; Los responsables de acogida de la parroquia, incansables, sonrientes, atentos, entregados... Y el remate, la inolvidable vigilia de Cuatro Vientos, el tremendo calor durante el día, la imprevisible tormenta de por la noche, que aquilató nuestra presencia allí y nuestra pertenencia a la Iglesia... La aventura que se hizo envío misionero, y en eso seguimos.



Pero es que ha habido multitud de eventos, extraordinarios y ordinarios, en estos tres cursos. Desde las intensas tardes de los viernes con los Juveniles y sus catequistas, las Misas dominicales -especialmente las “de niños”-, las convivencias inter-parroquiales con la Acción Católica de Infancia, las peregrinaciones y encuentros con jóvenes, la “coordinadora arciprestal”, los festivales de Navidad y alguno de Primavera, los divertidos sembradores de estrellas, las celebraciones penitenciales, los campamentos de verano, las vacaciones con familias... Y sé que me faltan unas cuantas.






Y las personas, claro, las personas, en las que se reconoce a Cristo, en las que Él mismo tantas veces se te está entregando. Personas de todo tipo, edad y condición. Los infatigables y generosos encargados de mantenimiento; la entrañable sacristana, y el tierno equipo de visitadoras de enfermos, y las catequistas -y los también- y los responsables de economía, y el grupo de limpieza, y los que cuentan la colecta, y los que preparan la liturgia y cantan, y los voluntarios de Cáritas, y el Aula de Cultura, y el grupo de mayores, y los/las “sin grupo” que cada día acuden, rezan, saludan... Y los niños de catequesis, y sus papás y mamás, y los enfermos -y aquí cito a Concha-, y los grupos de profundización de la fe, y la escuela de padres -vamos, de madres- y los grupos de matrimonios, y los curas de mi arciprestazgo, y mi párroco, y... y pido disculpas por los olvidos que pueda tener. 






Y entonces, te cambian. Y no pasa nada, nada más allá de la lógica tristeza por dejar todos esos regalos que te ha hecho el Señor. Y entonces los pones en Sus manos, que al fin y al cabo de Él han venido, y deseas que los ponga en las manos del hermano que viene a sustituirte, y emprendes confiado el camino hacia el nuevo destino, seguro de que allí Jesús se volverá a derramar, y tranquilo, y contento, y agradecido, por una sencilla y profunda certeza: que en Él nada ni nadie se pierde.


lunes, 12 de agosto de 2013

SI TUVIERA QUE DECIR ALGO DE LA ESCUELA DE VERANO JOVEN ROZAS 2013

En mi último programa de "Rompiendo moldes" en Radio María hablamos de las "Vacaciones con Dios"; esos planes veraniegos -también pueden ser navideños o de Semana Santa, pero dan más juego los estivales- en los que planeas tus días de descanso poniendo a Dios en el centro, y viendo qué propuesta parece más agradable y provechosa a Sus ojos. Como muestra, entrevistamos en el programa a una joven de Getafe que pasó tres meses el año pasado en Calcuta con las Misioneras de la Caridad, y que -con una sincera sonrisa- relataba cómo esos días dedicados a cuidar enfermas mentales -que ni siquiera hablaban su idioma...- habían sido el mejor de los regalos. 



En el otro extremo -del orbe- se encontraba el P. Javier Mairata y los cinco seminaristas que durante el mes de agosto van a desarrollar misiones de evangelización en Chile, más concretamente en Villarrica, a 800 km al sur de la capital. Y allí estaban, helados de frío por el intenso invierno que están viviendo, y agradecidos por poder compartir lo más grande que tienen -la fe en Cristo Jesús y en su Iglesia- con cuantas personas se crucen en el camino, o en la cárcel, o en la escuela, o en el imponente volcán que preside aquella diócesis. 


Aunque no haya sido en otro continente, y no haya consistido en una misión caritativa o de primera evangelización, también yo he podido disfrutar estas semanas de un "verano con Dios" (en realidad el ideal del cristiano es "la vida con Dios", pero bueno, nos entendemos). Sobre la preciosa experiencia del Campamento de verano ya he escrito en este blog, y el que quiera, aquí tiene mis reflexiones: http://julianlozanolopez.blogspot.com.es/2013/07/para-que-sirve-un-campamento.html

Ahora quiero referirme a la Escuela de Verano Joven -en Rozas de Puerto Real- organizada por la Acción Católica de la Diócesis de Getafe, y muy bien organizada, por cierto. Si tuviera que decir algo de ella, seguramente empezaría por el principio, por ese aire de familia que los que llevamos ya unos añitos por estos lares percibimos en tantos sitios y momentos: peregrinaciones, vigilias, ejercicios espirituales, campamentos... Nos sabemos hermanos, y nos sentimos en casa, y eso es un gustazo, y hace muy agradable la convivencia. Ojalá logremos comunidades -parroquias- en las que nos conozcamos más y mejor, desde el Señor, y seamos en verdad miembros de un mismo Cuerpo.



Pero, por si había quien no conocía a esa "familia", la primera noche los jóvenes de la Asunción de Móstoles (arriba, en la foto) nos prepararon una velada de presentación muy entretenida, y en apenas media hora, mientras hacíamos mímica, saltábamos a la comba, nos "disparábamos", hacíamos equilibrios o jugábamos a las sillas musicales, nos íbamos aprendiendo los nombres, procedencia, estudios y/o profesiones de los ochenta participantes en la Escuela. Enhorabuena!


Si tuviera que decir algo más de la Escuela de Verano, diría que me encantaron las conferencias; que Antonio Castillo expuso con mucha claridad los retos que nos plantea la Bioética, y cómo la Iglesia -una vez más- lucha por proteger y custodiar la dignidad humana -desde el momento de la concepción hasta la muerte natural de la persona- aunque se juegue el prestigio en ello. Y que me volvió a fascinar la charla de Monseñor Munilla, que repitió "La emergencia afectiva" que impartió en el Congreso Nacional de Pastoral Juvenil en Valencia el año pasado, y que tan necesario es escuchar, y que tanto bien está haciendo (https://www.dropbox.com/s/tr3tz0izkd9y5q1/Mons%20Munilla.%20Emergencia%20afectiva.%20Rozas13.mp3).
Y que me pareció magistral la lección sobre "Cristianismo naciente y las religiones", con la que Mons Rico Pavés -Obispo auxiliar de Getafe- nos iluminó el camino actual de diálogo con otras religiones, y la necesidad de ofrecer a todos la Buena Nueva del Evangelio.





Si tuviera que añadir algo más sobre esta peculiar Escuela, escuela de vida, diría que es una suerte que ochenta jóvenes catequistas puedan profundizar en su formación de la mano de profesores instruidos y generosos con su tiempo y su saber. Profundizar en el Credo, en los sacramentos, en el libro del Apocalipsis y con él en la Escritura, o asomarse a la belleza de la teología del cuerpo de Juan Pablo II, repercutirá sin duda en el bien de estos jóvenes, y en el de todos aquellos que estén a su cargo en las parroquias. Es un bonito efecto dominó, un círculo virtuoso, porque el "bien es difusivo". Aquí, algunos de los grupos de estudio:





Pero podría añadir aún más, y decir que los ratos de piscina, las timbas de mus, las horas de "jungle speed", los partidos de fútbol y voley, los duelos al frontón y al tenis, los ratos de guitarreo... han dado un toque fresco, sano y divertido a nuestros momentos de ocio. Porque lo nuestro es disfrutar de todo lo que el Señor nos regala, y disfrutar al máximo.







También los talleres, los saberes prácticos, sobre hablar en público, artesanía, literatura y cocina, han supuesto un crecimiento, un reto en ocasiones, una superación, y un deleite. Ah! y los cineforun tampoco han estado mal: "A good woman", "Soul Surfer" y "La rosa blanca".







En el plano personal, además ha sido un regalo poder compartir tiempo, conversaciones, pareceres, y ponernos un poco al día con viejos amigos, a los que conocí hace ya unos años en circunstancias parecidas, cuando arrancábamos nuestra etapa universitaria, y comenzábamos a orientar nuestros rumbos vitales. ¡Qué bueno que el Señor nos haya mantenido en el camino!




Pero al final, lo mejor, como siempre, es haberle tenido a Él en el centro, y desde Él haber vivido la experiencia de pertenecer a un Pueblo, de sabernos engendrados por la misma fe, en el mismo amor, con la misma esperanza. La Eucaristía diaria, de la que nace la Iglesia, y la oración que le da el oxígeno para continuar siendo los brazos del Padre en medio del mundo.

Hasta las próximas "Vacaciones con Dios"










  


sábado, 27 de julio de 2013

PARA QUÉ SIRVE UN CAMPAMENTO

Para muchas cosas. No sé muy bien en qué orden colocarlas. Para mí lo primero es la alegría de tener hermanos en la fe. Que el Señor nos regala personas extraordinarias en las que nos muestra su rostro. El testimonio de los jefes, los monitores, los cocineros y mis compañeros sacerdotes durante estos días ha sido espectacular: trabajo infatigable para cuidar a los niños, para que las actividades salgan bien -juegos, talleres, marchas...- durmiendo poco, lidiando con la inmadurez de los peques y el pavo de los adolescentes...-. En algunos de ellos he vuelto a descubrir esa chispa desmedida que Dios da a los que pide mucho. Quién sabe si es un signo de una llamada a una entrega aún mayor.


Otro regalo de los campamentos es comprobar que -efectivamente- el Reino de Dios es de los niños, de los que son como ellos. Tienen una capacidad asombrosa para entrar en la intimidad con el Señor, que los mayores vamos perdiendo conforme queremos quitarle las riendas de nuestra vida y tomarlas nosotros. Sus oraciones, sus preguntas, sus ocurrencias, sus frecuentes y prolongadas visitas al Santísimo... son un reclamo a acercarme a Dios con más sencillez, siendo más pequeño, con más confianza, con más abandono.


Más cosas. La belleza de la Creación en la que habla alto y claro el Creador de la belleza. Ese firmamento plagado de estrellas, sobrecogedor, que te sirve de "techo" en las noches de acampada. Esos paisajes, esas montañas, esos bosques, la frescura del agua que baja de las cimas en deshielo... Reconozco que celebrar la Eucaristía en el templo de la creación es muy renovador; es una especie de consagración del mundo a las manos del Padre por el sacrificio de Cristo ofrecido por todos. 


Podría seguir enumerando las virtudes de los campamentos, los regalos que uno recibe, pero debo reintegrarme al mío, que termina mañana. Seguramente la razón fundamental para organizar un campamento es que al Señor le agrada estar cerca de los niños-adolescentes, que quiere entrar en la vida de cada uno; que se sirve de este medio para enseñarnos a entregar la vida, a perderla un poco para encontrarla. 

Mientras esto sucede, el Papa en Río de Janeiro ha pedido a la Iglesia que haya "lío", así, tal cual (http://www.romereports.com/palio/el-papa-a-los-jovenes-argentinos-hagan-lio-spanish-10641.html#.UfOUWhZEdoQ). 
Pues unidos de corazón a las celebraciones de la JMJ en Brasil -con la retina llena de la intensa y emocionante JMJ de Madrid- le decimos al Papa Francisco que aquí hemos tenido lío estas dos semanas, y que deseamos seguir liando a muchos en esta hermosa cadena de testigos que es la Iglesia, de la mano de María, rumbo al Cielo, mientras tratamos de hacerlo más presente en esta tierra que el Señor nos regala.  


domingo, 28 de abril de 2013

SOBRE ALGO QUE ME IMPORTA, PARA ALGUIEN QUE ME IMPORTA


Recientemente hablaba con una vieja amiga a la que he reencontrado después de unos años de distancia. Cuando uno es sacerdote, las conversaciones sobre Dios y la Iglesia son recurrentes, y también surgió en el citado encuentro. En esa charla volvieron a aparecer algunos temas frecuentes, que están en labios de no pocos; la necesidad de que la Iglesia se modernice, se actualice, en asuntos como el de la moral sexual -relaciones prematrimoniales, uso de anticonceptivos, mirada sobre la homosexualidad...-, el papel de la mujer en la Iglesia o el tema del celibato de los sacerdotes. Por las circunstancias, mi respuesta en aquel momento fue rápida y parcial. Voy a intentar matizarla en este post.

First the first, que dicen los americanos.

Me parece que para hablar de estos temas hace falta poner en primer lugar lo primero, y luego todo lo demás. Y lo primero en relación con la Iglesia es que nos trae a Dios, al Dios de Jesucristo, por medio de la Palabra -custodiada desde el S. I, rezada, venerada, transcrita a cientos de lenguas... Una joya-; por medio de los sacramentos - “Sin la Eucaristía no podemos vivir” decían los cristianos del norte de África en los albores de la Cristiandad-; por medio del testimonio abrumador de caridad de los millones de personas que han dado la vida por amor a Dios y al prójimo en estos veinte siglos. 

Si esto es así, debo intentar no separarme mucho de la Fuente que me ha regalado el Señor para nutrirme, para lavarme, para acercarme a Él. Creo que está claro que sin la Iglesia Católica hoy no tendríamos apenas noticia del carpintero de Nazareth. Aunque haya cosas que me disgusten, que no entienda, que no comparta de cómo se desenvuelve la Iglesia en medio del mundo, si quiero a Cristo en mi vida, no debería alejarme mucho de su Esposa.



La revolución de los santos

Lo segundo que pensé fueron las palabras que Benedicto XVI nos dirigió en Colonia al millón de jóvenes congregados en la Jornada Mundial de la Juventud de 2005. La verdadera revolución, la única que merece la pena, la que cambia el mundo para bien, la operan los santos, los amigos íntimos de Dios. Creo que lo que haya que cambiar en la Iglesia -sea lo que fuere- vendrá de las personas que -transformadas por el amor de Dios- demuestren con su testimonio que hay mejores formas de vivir la experiencia cristiana. Quienes deseemos una Iglesia más santa, más verdadera, estamos llamados a construirla nosotoros mismos, osando la santidad personal.

En este sentido, los testimonios de los últimos años han sido muy elocuentes. Teresa de Calcuta o Juan Pablo II -por poner sólo dos casos- han sido cauces de transformación en la Iglesia merced a su ejemplo incontestable de fe, esperanza y amor. Sus “reivindicaciones”, curiosamente, se han convertido en una mayor exigencia de vida cristiana, de entrega. Cuando le preguntaban a Madre Teresa sobre lo que cambiaría en la Iglesia, ella repetía: “hace falta que cambie yo”. Sorprendente, pero real.



El árbol y las ramas

Una vez plantado el árbol en su sitio, después podemos hablar de las ramas, de las flores y de las podas necesarias. A condición de que no me separen -por nada del mundo- de la savia que fluye de la raíz en la que fui injertado. Desde ahí, “arraigado”, veré la mejor forma de ayudar a que el tronco crezca robusto, y a que las hojas puedan llevar sombra a todo el que la necesite, y los frutos alimenten a quienes buscan saciar su hambre y sed.

En los próximos post -Dios mediante- intentaré entrar en las cuestiones prácticas que se plantearon en aquella conversación. Pido al Señor que nos dé luz para conocerle, amarle y seguirle con más verdad. 

jueves, 4 de abril de 2013

De por qué no actualizo más el blog...

La razón puede ser ésta...

Jueves 4

6.15 Despertador. Intento abrir los párpados y me aseo. Rezo el Rosario con una grabación de Benedicto XVI.
6.45 Recogida del cuarto. Preparar mochila. Salida
7.10 Misa y Laudes en la Residencia Leganés con las Hijas de la Caridad. Ellas cuidan a treintaytantos chicos en régimen de acogida 7 días a la semana. Yo, al menos, les celebro la Eucaristía para que tengan el Pan de vida. Es lo menos.
7.50. Desayuno frugal con ellas.
8.00. Desplazamiento al centro de Madrid.
8.30. Llego pronto (¡milagro!) Rezo el Oficio de lectura.
8.45. Entramos en Cope. Grabamos nuestro primer "Espejo de la Diócesis de Getafe". Para ser el primer día, hemos estado cómodos. Mejoraremos.



10.15. Desplazamiento a la Parroquia Virgen Madre (Leganés). Redactar e imprimir (lo mío es el diseño...)



11.30. Visita al Comedor de Cáritas "Casa de José y María". Impresionado con la generosidad de los voluntarios. Me piden que rece el Ángelus con ellos; les propongo el "Regina Caeli". La cocinera voluntaria marroquí reza con nosotros. Les hacemos entrega de 300 € de donativo de la Semana de Cine Espiritual.



12.30. Visita al comedor social de Paquita Gallego. Impresionado con la generosidad y CONSTANCIA de los voluntarios (30 años dando de comer a transeúntes...) Qué alegría tienen estas mujeres y cómo trabajan. Les hacemos entrega de 300 € de donativo de la Semana de Cine Espiritual.



13.15. Al Cerro de los Ángeles.
13.30. Oración (bieeen)
14.30. Comida con compañeros sacerdotes.
15.30. Redactar nota de prensa. "La Semana de Cine Espiritual entrega 600 € de donativo a comedores sociales de la Diócesis de Getafe". Breve, directa... ¿Saldrá en algún medio?
16.15. Desplazamiento al Centro de Discapacitados de El Carrascal (Leganés). Echo gasolina.
16.45. Doy la Comunión a Concha, y bromeamos un rato.
17.15. A la parroquia. Abrimos el templo.
17.30. Reunión con las coordinadoras de catequesis. Pero qué buenas son.
18.15. Exposición del Santísimo.
18.30. Empezar a redactar un alegato quinto y una partida de bautismo... y dejarlos a medias.
18.45. Preparación de la boda del sábado. Los novios hoy hacen... ¡DIEZ AÑOS DE RELACIÓN! Qué delicia de pareja. Se quieren. No han convivido antes. Se casan aunque no tienen trabajo. Se quieren y creen en Dios. Se fían. Señor, lleva a plenitud la buena obra que has comenzado en ellos.
19.15. Dos personas en el despacho en el momento menos oportuno...
19.25 Bendición y reserva del Santísimo.
19.32. Santa Misa.
20.05. Saludos, recogida, ir cerrando la parroquia.
20.30. Recoger a Josué -del equipo de la Radio- en Getafe.



21.00. Llegamos a Radio María. Preparativos rápidos para grabar "Rompiendo Moldes". Hoy hablamos de la Jornada por la Vida del 8 de abril. Entrevistamos a Eduardo Verástegui. Este tío es un valiente -las chicas dicen que lo que es de verdad es... muy guapo- Su testimonio de fe y su compromiso de vida me convencen, y me ayudan.



Programa interesante: October baby, Nena Daconte, Cristiada... y un tipo del que habla Gonzalo Castillero -el inventor de la "generación beat"- que no recuerdo.
22.30. Retoques técnicos del programa.
22.50. El equipo comparte un refresco, las vivencias de Semana Santa y una tortilla. Se piden ideas para el programa de Cope.
23.15. Dejo a Cris en Alcorcón, a Lucho en Leganés y a Josué en Getafe.
23.50. Leo en el Cerro un breve del "Alfa y Omega" escrito por Sandoica: "quien ora y ayuna, se encuentra con Dios". Tomamos unos yoghures...
00.15. Reviso y respondo mails.
00.45. Escribo este post.
01.15. Vísperas y Completas. A dormir.

Pd Por esto no actualizo el blog más a menudo. Pero qué bien gastar así la vida, Señor.

miércoles, 13 de marzo de 2013

SOBRE TODO, ES PEDRO


El Cardenal Bergoglio ha pasado a ser desde hace unas horas el Papa Francisco -primero, aunque según los entendidos no se diga hasta que no haya un Francisco II-. Sabemos que es muchas cosas: es hijo de inmigrantes italianos de clase media; es natal de la Argentina, como les gusta decir allende los mares; es licenciado en Química; es jesuita. Fue profesor de literatura, filología, psicología... Ha sido confesor, director espiritual, decano, maestro de novicios, provincial de su Orden. Ha sido arzobispo de Buenos Aires, sede primada. Ha escrito unos cuántos volúmenes que poco a poco iremos conociendo mejor. Ha visitado en transporte público las zonas más desfavorecidas de su Diócesis. Y ha hecho un montón de cosas más que ahora se me escapan, seguramente muy importantes. Es el primer Papa de Hispanoamérica, el primer Papa Jesuita, el primer Papa que elige por nombre Francisco. 


Pero sobre todo es Pedro. Tomando nota de todo lo que ha hecho y dicho, contando con su capacidad espiritual, intelectual y de gobierno, lo más relevante ahora es que es el sucesor de san Pedro en la barca de la Iglesia. Y todo lo que he escrito en el primer párrafo es prescindible, pero este dato, no. Para los que -con Benedicto XVI- creemos que el Señor guía la nave, y lo hace a través de medios insuficientes, el acontecimiento de esta tarde es que un hombre ha aceptado la misión de servir a Dios, a la Iglesia, a la humanidad desde la Sede de Roma, y que el Espíritu alienta su enseñanza para que confirme en la fe a sus hermanos y sirva de vínculo de unidad, presidiendo a la Católica en la caridad.

Por eso estoy agradecido, y vuelvo a decir “¡Viva el Papa!”, como lo he dicho en plena Misa de 19.00, cuando supimos la noticia, aunque no sabíamos la identidad del elegido. Porque lo importante es que -sobre todo- es Pedro. Cuente con este pobre sacerdote, Santo Padre, con su oración, sus sacrificios y su obediencia filial. Duc in altum! 

domingo, 24 de febrero de 2013

SÍ "DIJO" ALGO

El Cardenal Keith O´Brian, a la sazón Arzobispo de Edimburgo, ha declarado recientemente cuando le preguntaban sobre el "celibato opcional" que "Jesús no dijo nada al respecto", y en esa línea, el Prelado "estaría muy feliz si otros (sacerdotes) pudieran casarse y tener su familia". La noticia completa la encuentran en http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=27835

Sólo dos comentarios al respecto:

1. Sí "dijo" algo Jesús al respecto. Con su vida consagrada al Padre, y por tanto entregada en cuerpo y alma a los hermanos, nos dijo mucho. Con su llamada a "dejarlo todo y seguirle" indicó bastante. Con su referencia a los "eunucos" que se hacen tales por el Reino de los Cielos apuntó inequívocamente a un estilo de vida virginal que es un don de Dios para quien lo recibe, un regalo para la Iglesia que atisba los bienes futuros, y un escándalo para la mentalidad del mundo. Cardenal O´Brien, si el Sacerdote es "otro Cristo", si está llamado a ser su presencia sacramental en el mundo, ¿cómo no imitar el modo de vida virginal que llevó Jesús? Sí, Eminencia, sí dijo algo al respecto, con toda su vida, de modo elocuente.

2. El celibato YA es opcional. Todo sacerdote ha elegido libremente serlo -de lo contrario la Ordenación es inválida-, y en esa elección ha abrazado la vida virginal. Nadie es obligado a ser célibe. Sólo se puede vivir en la acogida del carisma recibido, siempre que correspondamos de verdad a la gracia de Dios.

Me temo que en el fondo de estas cuestiones hay un planteamiento subyacente: la consagración a Dios no es "suficiente", el "sólo Dios basta" de santa Teresa de Ávila no es real, y por eso los curas han de casarse, porque les falta "algo".

Seguiremos hablando de éste y otros temas de actualidad, pero no desde el "espíritu del mundo", sino desde Jesús y su revelación. Sí dijo algo, lo dijo todo.